Soy Irene
Mujer medicina
Un poco de mi historia…
Mi nombre es Irene, nací en Barcelona y actualmente tengo casi 41 años (queda poquito para mi vuelta al sol).
Te voy a explicar un poquito de mí y de mi camino de vida que me ha llevado a conectar con mi propósito acompañando mujeres, en el que hoy en día sigo aprendiendo de mí misma y de todas y cada una de las mujeres a las que acompaño.
Todo esto, a lo largo de los años, me fue llevando hacia mi propósito, pero había algo dentro de mí que sentía que algo no estaba bien y no sabía qué era. Vivía en piloto automático, totalmente desconectada de mis emociones, siempre enfocada en los demás, en llenar mi agenda de actividades y vida social y la ansiedad formaba parte de mi vida.
Siempre he sentido un gran amor hacia la naturaleza, la medicina natural y la salud femenina.
Hace 6 años que me dedico a mi propósito y me llevó 35 años de mi vida conectar con ello.
A mis 18, al ser buena estudiante, sin pensar demasiado en qué era lo que yo sentía o necesitaba (¿qué iba a saber a esa edad si estaba totalmente desconectada de mí y no me conocía?) me dijeron que lo mejor para mí era ir a la universidad.
Me diplomé en magisterio y durante 18 años de mi vida dediqué mi tiempo a esta profesión. Desde el primer momento en que pisé un colegio supe que no era mi lugar. Por eso, en mis horas libres dediqué mi tiempo a buscar aquello que me encendiera el corazón y nunca dejé de aprender.
Siempre he sido muy curiosa e inquieta y adquirir nuevos aprendizajes y sabiduría era algo que me llenaba.
A los 18 años me quedé embarazada, desconocía totalmente mi cuerpo, nadie me había explicado nada.
Tomé la píldora y empecé a sangrar de manera intensa durante demasiados días. Supe que algo no había ido bien y en el médico me dijeron que tenía un embarazo ectópico. Había la posibilidad de quedarme sin una de las trompas de Falopio.
Afortunadamente, no fue así y mi cuerpo fue haciendo su proceso de manera natural.
Este evento traumático me llevó a que mi ginecóloga me recomendara empezar a tomar la píldora anticonceptiva y esto sólo aumentó la desconexión conmigo misma. Vivía desconectada de mi energía femenina, desconocía el funcionamiento de mis hormonas y de mi ciclo menstrual, mis relaciones sexuales eran de descarga, mis emociones en fase premenstrual y menstrual estaban descontroladas.
" Creía que ser mujer me hacía débil
y vivía en conflicto conmigo misma sin ser consciente de ello "
Entonces llegó un momento en mi vida, a mis 35 años, en que esto empezó a cambiar y entré en lo que llaman “la noche oscura del alma”.
Aquí fue cuando me permití empezar a ir profundo con apoyo terapéutico y empecé a descubrir todo aquello que mi alma venía callando desde hacía años.
Descubrí traumas, heridas emocionales, máscaras sociales, creencias limitantes… que tenían mi sistema nervioso colapsado y mi corazón acorazado para evitar sentir todo el dolor que había guardado.
Fue una camino realmente duro e intenso y que me llevó años ir liberándome de todas esas capas, pero poco a poco con mucha compasión, lágrimas y silencio fueron cayendo.